2/9/08

El Misterio del Sidney

Corría el año 1941 y la segunda guerra mundial iba bien para Adolf. Como parte de la estrategia de ahogar a Inglaterra destruyendo sus rutas de comunicación navales, la marina alemana modifico algunos mercantes para que portaran armamento y a la vez fueran capaces de parecer pacíficos mercantes a los ojos de las tripulaciones aliadas. La estrategia funcionó muy bien durante casi 14 meses, el tiempo que tardaron los aliados en darse cuenta de lo que pasaba. Una vez descubierta la treta, las marinas aliadas empezaron la búsqueda de estos corsarios y los fueron dando caza poco a poco.



Uno de estos barcos, el Kormoran estaba patrullando el Índico, cerca de Australia cuando se encontró con el crucero Sydney. El corsario alemán, camuflado como mercante holandés espero hasta estar a poca distancia para desvelar su identidad y disparó a quemarropa contra el crucero australiano. A pesar de la sorpresa inicial. El Sydney era un verdadero barco de guerra mientras que el Kormoran no dejaba de ser un barco mercante. El Sydney respondió y dejó hundiendose al Kormoran mientras volvía a puerto. Es lo último que se supo del Sydney. El barco desapareció con sus 645 tripulantes. Se ha especulado con muchas causas (incluida que fuera torpedeado por un submarino japonés a pesar de que Japón aun no estaba en guerra con Australia), pero nadie había resuelto el misterio.


Recientemente se ha descubierto los restos de ambos barcos y se ha comprobado que uno de los torpedos del Kormoran causó una importante vía de agua en el Sydney. En condiciones normales el Sydney hubiera vuelto a base sin problemas, pero al parecer las condiciones meteorológicas eran muy malas y eso pudo ayudar a que se hundiera. La radio quedó dañada durante el combate y la tripulación debió perecer en la tormenta, de sed y por ataques de tiburón.

1 comentario:

dcfistan dijo...

Una de estas historias que cuando las ves decides que como en casa en ningun sitio. Morir de frio o sed. Vaya elección.